M.J. Martínez Garcerán Aprender a cocinar de una manera sencilla y sana, utilizando ingredientes como las legumbres, la fruta, la pasta y el pescado, entre otros, es el objetivo del Proyecto Tas, que significa 'Tú y Alicia por la salud' (Alicia no es el nombre de una persona, sino la contracción de 'alimentación y ciencia'), que la Fundación Kraft Foods desarrolla por los institutos de toda España para alumnos de 3º de la ESO.
'Alicia' aterrizó ayer en el IES Antonio Menárguez de Los Alcázares, donde los monitores Sara y Daniel (el cocinero) impartieron un taller en el que enseñaron cómo elaborar de una forma sencilla y muy rápida un menú muy bajo en calorías compuesto de patatas rellenas cocidas en el microondas, pasta con verdura, merluza con guarnición al vapor (cocinada con un simple cazo y un colador) y un postre con yogur y zumo de naranja. Una vez que aprendieron la teoría, fueron los propios alumnos los que procedieron a elaborar platos similares, tras elegir los ingredientes que se exhibían en el 'mercado', repleto de productos de temporada.
La Fundación Alicia ha roto con la costumbre de impartir talleres de educación dietética a los niños pequeños y se ha centrado en los adolescentes «porque suelen ser una referencia para sus hermanos menores y también para la familia», aseguran los monitores.
Los jóvenes de 14 o 15 años toman demasiados alimentos con grasas y azúcar y los peores hábitos de consumo recaen en los chicos «que son eminentemente carnívoros, a ellos les gusta la carne, las salchichas y la pasta por encima de todo y son los platos que eligen cocinar». Las chicas, por el contrario, están más concienciadas con la salud y se decantan por la verdura, el pescado y la fruta.
El programa no sólo se limita a la asistencia a los talleres 'Buscando el equilibrio' y 'Yo me lo guiso, yo me lo como', sino que previamente, durante una semana, los alumnos de la clase anotan en un cuestionario lo que comen y beben, además de la actividad física que realizan a lo largo del día. Una vez completados, son evaluados por expertos de la Fundación Alicia y el resultado se entrega a cada escuela, resaltando los puntos débiles de la alimentación y la actividad física de los alumnos.