Grandes viajes

Tesoros rurales de Fuerteventura

0 votos

Las Palmas de Gran Canaria - Las Palmas

La isla majorera esconde uno de los mejores destinos de turismo rural

laprovincia.es.

 

El turista que rechaza los macrohoteles y que, además de sol y playa, apuesta por implicarse y recorrer el medio natural tiene en Fuerteventura un destino inmejorable. Ya lo expresó Unamuno en su día: se trata de "un oasis en el desierto de la civilización" y aunque desde entonces las cosas han cambiado mucho en la sociedad y paisaje majoreros, la esencia de la naturaleza continúa presente en cada rincón de la isla.

Fuerteventura ofrece al turista la posibilidad de disfrutar de unas vacaciones tranquilas en pleno contacto con una de las naturalezas más espectaculares que pueda haber en el planeta. Los tópicos se cubren con creces en la isla, donde la espectacularidad de sus playas, el azul intenso del océano y el espacio que rodea sus arenas mantienen todas las imágenes que se tienen asociadas a los eslóganes más conocidos. Pero Fuerteventura es, sin duda alguna, mucho más que eso. Es volver a los orígenes.

La naturaleza es uno de los mejores regalos a disposición de los visitantes que qdesean disfrutar de una estancia tranquila, sin prisas y fuera del bullicio playero que hay en otros lugares. Con el flamante título de Reserva de la Biosfera bajo el brazo desde su proclamación por la UNESCO el verano pasado, la isla cuenta con numerosos espacios protegidos y un sinfín de ofertas de ocio relacionadas con estos tesoros naturales.

Los aficionados al senderismo y a la fotografía pueden recrearse en las múltiples rutas que pueden realizarse a pie. Pero no es la única propuesta: recorrer la costa en un velero o barco ofrece la posibilidad al turista de descubrir otra panorámica totalmente distinta a la que se percibe desde tierra. La observación de aves no es sólo una actividad para ornitólogos especialistas, su contemplación se extiende entre los amantes de la naturaleza y se ha convertido en un complemento del turismo rural. Se conoce como 'birding' y es un tren al que se ha apuntado la Isla con no poco éxito.

Después de todo, como asegura el presidente de la Asociación de Turismo Rural de Fuerteventura, Pedro Carreño, se trata de un turismo desligado de las grandes inversiones "que busca ante todo cuidar el patrimonio histórico y cultural, dar a conocer los valores medioambientales y poner en alza los factores relacionados con el patrimonio y el entorno". Basta con abrir los ojos, salirse de las rutas turísticas convencionales y dejarse llevar por el ritmo de sus habitantes conviviendo y disfrutando de sus costumbres.

El visitante que se decanta por el turismo rural no sólo busca sol, playa y piscinas; sino conocer la historia del lugar en el que se encuentray, sobre todo, su entorno. Además apuesta por el senderismo y la bicicleta, dejando de lado el alquiler de un vehículo o utilizándolo solamente para los grandes despalzamientos dentro de la isla. Las grandes superficies tampoco son su fuerte: ¿para qué entrar en un centro comercial pudiendo disfrutar de la historia viva que desprenden los establecimientos tradicionales? Además, apuestan por la gastronomía tradicional y se proponen los restaurantes en los que se ofrece cocina canaria. Y en eso pocos lugares como Fuerteventura, que conserva el sabor de la tradición pesquera, agrícola y ganadera en cada plato, cada potaje y cada pescado que ofrece su gastronomía popular.

Aquellos emprendedores que han optado por esta modalidad de turismo para ganarse la vida son conscientes del gran choque que supone esta alternativa con una isla presidida por macrohoteles, pero han trabajado duro durante años para ir consolidando una oferta atractiva para el turista; tanto el visitante extranjero como el que procede de cualquier otra isla canaria.

 

Galería de fotos

Mapa