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Airemar, donde reina el chato murciano

Además de la venta-restaurante, regentan una explotación ganadera con más de 400 ejemplares de esta especie porcina
24-02-2017 03:00
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La familia Martínez, al completo, posa en su bodeguilla. PACO HERNÁNDEZ

La familia Martínez, al completo, posa en su bodeguilla. PACO HERNÁNDEZ

El 18 de marzo de 1973 abrió sus puertas, en la antigua carretera de Murcia a San Javier, la venta Tres Hermanos, que se mantuvo hasta el año 2010. De allí arrancan los orígenes de la actual venta-restaurante Airemar, en el kilómetro 1.3 de la la autovía Murcia-San Javier. Unas espectaculares instalaciones que también cuentan con una modélica explotación ganadera con más de cuatrocientos ejemplares de chato murciano y que en los últimos tiempos comienza a producir cordero segureño, ambas, especies autóctonas de nuestra Región que estuvieron a punto de desaparecer.

Juan Martínez Antolinos tomó el relevo a su padre y sus hermanos con la ayuda de su mujer, Paqui Saura García, y sus hijos Juan Francisco y Loli, quienes, con la ayuda de una plantilla de cuarenta trabajadores, mantienen desde 2008 el espectacular espacio gastronómico, de más de 1.600 metros cuadrados, especializado en celebraciones para hasta 400 personas, además de la explotación porcina donde elaboran diariamente toda clase de carnes y embutidos de chato murciano, así como jamones de chato, de serrano Duroc 50% y jamón de cebo ibérico.

Cuando accedemos a Airemar, tras aparcar el coche en su amplísimo parking, inevitablemente nuestros ojos se irán hacia una espectacular vitrina repleta de carnes y embutidos en su zona de tienda donde comercializan sus propias marcas de embutidos Airemar y Los Tarquinos, con decenas de espectaculares jamones y demás productos, y, por supuesto, la enorme barra, de más de veinte metros, repleta de suculentas tapas y donde no faltará nunca una paella recién hecha o una sartén de migas si el cielo está cubierto y amenaza lluvia.

Cuentan con menú diario por diez euros que incluye una ensalada, cinco primeros y cinco segundos platos a elegir, donde siempre encontraremos, al menos, dos guisos de cuchara, además de bebida, postre y café. «Apostamos por la cocina de cuchara tradicional –nos explica Juan–, con especial atención a los productos autóctonos de nuestra Región».

Espectacular oferta

Cuentan con una espectacular oferta gastronómica donde, por supuesto, reina la carne de chato murciano, pero también la ternera gallega, el cordero segureño y el buey, vaca y ternera de los Valles del Esla, cochinillos, lechazos, cabritos, cabezas asadas, codillos en salsa, asados de cordero, paletilla y pierna, toda clase de arroces, así como pescado fresco de todo tipo.

A la hora de los entrantes, no podemos dejar pasar su jamón y sus embutidos variados de chato, pero también cuentan con una decena de entrantes calientes como sus fajitas al calabacín, calamares, almejas, pulpo al horno, mejillones o gambas a la plancha, ocho variedades de ensaladas, huevos revueltos con jamón, revuelto de setas, gambas y espárragos o verduras a la plancha. Su carta incluye también ocho tipos de sopas como el consomé con yema o la sopa de marisco.

Pero su fuerte son las carnes, desde el cordero a la brasa, las costillas de cabrito con ajetes a la brasa, el conejo al ajo cabañil, el secreto de ibérico o el chato a la brasa, el entrecot o chuletón de vaca gallega o el exquisito churrasco de chato a la brasa con patata feliz y chimichurri. En pescados destacamos su lubina, la dorada, el rodaballo o el gallo pedro a la plancha, a la espalda, al ajo pescador, a la marinera o fritos. Además, cuentan con una amplísima bodega, con especial atención a los vinos de la Región.

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